CERTIFICADOS DE EFICIENCIA ENERGÉTICA
DE EDIFICIOS EXISTENTES

El Real Decreto 235/2013 de 5 de abril, por el que se transpone la Directiva 2002/91/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2002, relativa a la eficiencia energética de los edificios establece la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética que deberá incluir información objetiva sobre las características energéticas de los edificios. De esta forma se podrá valorar y comparar su eficiencia energética, con el fin de favorecer la promoción de edificios de alta eficiencia energética y las inversiones en ahorro de energía.

El ámbito de aplicación de este nuevo real decreto obliga a que todos los edificios existentes, cuando se vendan o se arrienden, dispongan de un certificado de eficiencia energética.

Tal como establece el artículo 2 del citado Real Decreto 235/2013 se excluyen del ámbito de aplicación:

Edificios y monumentos protegidos oficialmente por ser parte de un entorno declarado o en razón de su particular valor arquitectónico o histórico.

a. Edificios o partes de edificios utilizados exclusivamente como lugares de culto y para actividades religiosas.

b. Construcciones provisionales con un plazo previsto de utilización igual o inferior a dos años.

c. Edificios industriales, de la defensa y agrícolas o partes de los mismos, en la parte destinada a talleres, procesos industriales, de la defensa y agrícolas no residenciales.

d. Edificios o partes de edificios aislados con una superficie útil total inferior a 50 m2.

e. Edificios que se compren para reformas importantes o demolición.

f. Edificios o partes de edificios existentes de viviendas, cuyo uso sea inferior a cuatro meses al año, o bien durante un tiempo limitado al año y con un consumo previsto de energía inferior al 25 por ciento de lo que resultaría de su utilización durante todo el año, siempre que así conste mediante declaración responsable del propietario de la vivienda.

Además el Real Decreto 235/2013 obliga a que los Certificados de Eficiencia Energética se registren en el Registro Oficial de la Comunidad Autónoma en la que se halle el inmueble. Este registro debe ser efectuado por el técnico que ha realizado el certificado, necesitará una autorización del propietario del inmueble y puede conllevar el desembolso de tasas oficiales que dependen de cada Comunidad Autónona.

SOLICITE PRESUPUESTO SIN COMPROMISO